20070104
Pöst-11
"Una de las interrogadoras se quitó la blusa y restregó sus pechos contra un detenido encadenado de pies y manos, manoseó sus genitales y restregó una compresa manchada de sangre sobre su cara"EL PAIS ("Agentes del FBI detallan el trato denigrante a presos en Guantánamo", 4/1/07)
Conozco a un buen puñado de gente que pagarían porque una tiparraca vestida de militar les maltratase de manera tan sucia e impúdica. Hay garitos en Barcelona donde te tratan peor (es decir, mejor) y encima cuestan una pasta. Paradojas del mundo posmoderno.
No quería hablar de post-sadomaso (otro día), sino del post-gore, o del nuevo cine de terror. Una noticia como ésta debería haber estimulado ya la mente de algún productor cochino para resucitar a ILSA, la dominatrix que hizo furor en los cines de la calle 42. Por algo estamos viviendo un revival del cine de terror más bruto, concretamente del cine gore de los 70 derivado de LA MATANZA DE TEXAS (1974). A los remakes de esta última y de LAS COLINAS TIENEN OJOS (1977), se suman los éxitos de HOSTEL (2005) y SAW (2004), además de un buen puñado de títulos que intentan reescribir los patrones originales. Se trataba básicamente de películas de horror duro, en donde se prescinde de elementos sobrenaturales o góticos, y se reduce la trama a un enfrentamiento entre hombres, mujeres y psicópatas. En principio el monstruo es el psicópata, pero en un giro inesperado, la víctima se transforma en un monstruo aún más salvaje, sediento de venganza. "La violencia engendra violencia" era el mensaje. Las largas secuencias de torturas explícitas eran el medio.
Se ha hablado de varios antecedentes de aquella ola de horror hardcore que invadió la serie B de la época, desde LA NARANJA MECÁNICA a PERROS DE PAJA (ambas de 1971); y se ha hablado de una especie de reacción (anti)estética contra los horrores de Vietnam y de un cierto asco institucional provocado por el Watergate. En definitiva, una sociedad frustrada, sin esperanza, y asolada por imágenes reales de destrucción y cuerpos mutilados. También se ha acusado a este subgénero de reaccionario y ultraderechista, por aquello de promover la política del ojo por ojo y de la justicia por mi mano. Digamos que no es tan sencillo. Xavier Mendik, un profesor universitario que ejerce de crítico de culto en varios fanzines y libros, se ha encargado de dar otra visión del asunto en su interesantísimo libro "Shocking Cinema of the Seventies" (Noir Publishing, 2002), empezando por replantearse la tendencia política de EL JUSTICIERO DE LA CIUDAD (Michael Winner, 1974), acusada, quizá demasiado gratuitamente, de fascistoide. Siempre está bien tener dos puntos de vista. Ahí lo dejo.
¿Cuál es entonces la situación actual? Volvemos a tener guerras, campos de concentración, torturas, escándalos políticos, terrorismo... ¿Vuelve el cine de terror de derechas? ¿O ahora es terror progre? En la revista Artforum, comparaban recientemente HOSTEL con las imágenes de Abu Ghraib. Pero no es lo mismo. A mí HOSTEL me recordó más a alguna película italiana de tetas y nazis tipo SS CAMPO DE SEXO Y VIOLENCIA (Bruno Mattei, 1977), de hecho el enemigo seguía residiendo en la vieja Europa ("Qué putada que no queden nazis, pero Eslovaquia seguro que está llena de sádicos perturbados y de putas", parece decirnos el director). Si al menos hubiera sido localizada en Irak, se le hubiera supuesto una cierta inquietud política. No es que las guarrerías nazis italianas de los 70 tuvieran trasfondo político, pero sí tenían aquel "compromiso con la actualidad" propio de la exploitation. Ya no.
La juventud americana que presentaba LA MATANZA DE TEXAS de Hooper eran hippies contestarios, los del remake de 2003 son más bien modelos de Levi's. ¿Perdemos algo por descuartizarlos impunemente? Apenas son personas, son puros maniquíes. Tampoco los sufridos protas de HOSTEL parecen muy útiles a la sociedad. Y la chica que se salva al final se tira a las vías del tren al verse desfigurada en un cristal. "Antes que salir fea, prefiero morirme". El remake de LAS COLINAS TIENEN OJOS desvirtúa la crítica feroz contra la institución familiar que hacía Wes Craven en el original, haciéndonos mirar para otro lado con la trama del pueblo atómico. Lo único que parece haberse actualizado, y muy bien, son las torturas (el medio), mucho más reales, detallistas y complicadas. ¿Pero queda algo detrás? ¿Queda sitio para el mensaje?
Quizá la clave nos la da la saga de SAW, con su gore metalingüístico y radicalmente posmoderno. Quizá en el post-gore el medio y el mensaje se hayan unido, siendo la mutilación el único contenido. La violencia como gran espectáculo abstracto en el que ya no importa quién es víctima y quién asesino, o mejor aún , en el que víctima y asesino se confunden y se intercambian los papeles. En SAW el asesino nunca está presente, sólo mira. La propia víctima es la que se mutila a sí misma, o a otras víctimas, intentando sobrevivir a los puzzles. En SAW III, la secuela que lleva estas ideas al paroxismo, la víctima tiene que salvar la vida del asesino para salvar la suya propia. Puro metacrimen.
Quizá lo que hace el post-gore es trasladar el dilema moral del cine de terror, el clásico dilema del bien y el mal, al patio de butacas. Los personajes son apuñalados, troceados y eviscerados porque el espectador está mirando. El espectador es el culpable de todo. Michael Haneke llegó a la misma conclusión en FUNNY GAMES(1997). Seguro que Godard lo predijo hace décadas. El asesino somos nosotros.
aleXz 21:47
7 Comments:
Amén.
Siempre un placer leerle, zumbado generoso.
Me encanta la puta bizca y muerta de la derecha de su blog. Me encanta.
Siempre un placer leerle, zumbado generoso.
Me encanta la puta bizca y muerta de la derecha de su blog. Me encanta.
, at 5:43 p. m.
La puta muerta bizca procede de una revista que encontré en un kiosco de Príncipe Pío hará cosa de 15 años. Una revista que nunca más he vuelto a ver. Se llamaba "Crónica Internacional", era el número 1 (dudo que salieran más) y costaba 200 pesetas. Un compendio en blanco y negro costroso de porno, crímenes y noticias falsas tipo El Caso. Un tesoro.
acabo de descubrir esto y es una delicia... un cúmulo de post-modernidades, algo que adoro... con aroma pretencioso...lo que adoro aun más
Sobre el para-fascista de la época reaganinana habría mucho que decir, pero que cierto eso de que no se puede limitar a algo tan sencillo
Un placer haber descubierto todo esto
Sobre el para-fascista de la época reaganinana habría mucho que decir, pero que cierto eso de que no se puede limitar a algo tan sencillo
Un placer haber descubierto todo esto
, at 12:09 p. m.
Don Álex, no he encontrado tu e-mail, así que acudo por este medio a consultarte una cosa que no tiene que ver con tu peaso de blog. Quería pedirte permiso para publicar tus E-Diktos recopilados, respetando por supuesto el formato, citando las fuentes y toda la pesca, en un bloguito que tengo de ínfimo éxito, escasísimas visitas, ridiculérrimo impacto (por puro abandono)pero cuyos contenidos son textos de autores diversos de tinte "apocalíptico" más o menos, y creo que quedarían de maravilla. Eso sí, lo linkaría y le daría bombo en otro de mis blogs que más o menos sí tiene un puñadito chiquitito de visitas fieles. Quería hacerlo hace tiempo, y ahora que nos hemos cruzado lo he recordado. Quería saber si te importaría. Si quieres escríbeme a frunobulax04@hotmail.com y te doy más información, pero es simplemente por ponerlo a tiro de Google en un blog sin pretensiones de ningún tipo, porque creo que la humanidad y las generaciones venideras se merecen tenerlo accesible si lo buscan. Yo me encargaría de todo henchidísimo de placer.
Un abrazo de Fruno.
Un abrazo de Fruno.
Lo único que buscan estas películas neo-gore es la imagen del puro videoclip. No hay dobles figuras, no hay guiones paralelos... o segundas lecturas.
Esta es la vida que vivimos, que nos hacen vivir: lineal, amoral, sin sentimientos, ni emociones.
Por eso ahora estas películas fluyen desde el remake o el homenaje, por qué dentro de nosotros mismos deseamos ser protagonistas de estas películas, aunque acabemos muertos... sólo por sentirnos vivos por un instante.
SithWolf
Esta es la vida que vivimos, que nos hacen vivir: lineal, amoral, sin sentimientos, ni emociones.
Por eso ahora estas películas fluyen desde el remake o el homenaje, por qué dentro de nosotros mismos deseamos ser protagonistas de estas películas, aunque acabemos muertos... sólo por sentirnos vivos por un instante.
SithWolf
Muy interesante esto que cuenta de la violencia y de este teórico cultural al que importar desde ya de ya de ya. Lo que se dice de El Justiciero de la ciudad es muy interesante, sobretodo de la primera: ¿puede la ideología de Bronson sopesar el producto?. Inmediatamente me ha recordado que la intención del primer Rambo se aleja, a pesar de las concesiones, del SH desarrollado en las secuelas (sin que ello lo diga en tono desligitimador) y se acerca también más a hacerse eco de los perdedores de la guerra como una película mejor y más limpia (para los cinéfilos, claro) como la de Cimino, El regreso.
, at 8:32 p. m.
Cimino no dirigió "El regreso".
, at 3:04 p. m.

